Capítulo 17
El día que entendí que perdonar también era liberarme
Durante mucho tiempo pensé que perdonar significaba darle la razón a quien me había lastimado.
Por eso me aferré al enojo, al resentimiento y al recuerdo de todo aquello que un día rompió mi corazón.
Creía que, mientras no perdonara, estaba haciendo justicia.
Pero la única persona que seguía cargando ese peso era yo.
Un día comprendí que el perdón no cambia el pasado.
Tampoco borra las heridas.
Lo que hace es romper las cadenas que nos mantienen atados al dolor.
Perdonar no fue olvidar.
Fue decidir que lo que ocurrió ya no tendría el poder de controlar mi presente.
Aprendí que podía recordar sin volver a sufrir de la misma manera.
Que podía seguir adelante sin cargar una maleta llena de resentimientos.
Ese día entendí que el perdón no era un regalo para quien me hirió.
Era el regalo que mi corazón llevaba mucho tiempo esperando recibir.
🤍 Reflexión
“Perdonar no cambia lo que pasó. Cambia la libertad con la que decides vivir lo que viene.”
🌱 Semilla
“El resentimiento ata al pasado. El perdón abre la puerta al futuro.”